


Quien piensa en golf en los Países Bajos suele tener una imagen específica en mente: paisajes llanos, pequeños canales, mucho viento y el molino de viento obligatorio en el horizonte. El Golfclub Kagerzoom cumple con este cliché de la manera más encantadora. Demuestra de forma impresionante que un campo de 9 hoyos puede ofrecer un desafío deportivo que eclipsa a muchos campos de campeonato de 18 hoyos.
Ya al mirar la tarjeta de puntuación, queda claro que Kagerzoom apuesta por la flexibilidad: hay disponibles la increíble cantidad de seis tees de salida por hoyo. Dependiendo de la elección, la longitud total de una ronda varía entre 1.708 y 2.870 metros. Pero los números engañan: el viento costero constante hace que los hoyos a menudo se jueguen mucho más largos de lo que sugieren las indicaciones.
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Ya el camino al primer tee de salida es una experiencia: se cruza uno de los numerosos cursos de agua por uno de esos pequeños puentes típicos que caracterizan el paisaje. El primer hoyo, un par 4 de hasta 395 metros, marca inmediatamente la dirección: un dogleg a la derecha que, con viento en contra, se vuelve enormemente largo. Quien apunte demasiado a la izquierda, caerá inevitablemente al agua, que acompaña a casi todos los hoyos del campo.
Aunque el segundo hoyo es un par 3 corto de un máximo de 117 metros, el green está casi completamente rodeado de agua. Un golpe de salida preciso es vital aquí. Quien encuentre el búnker salvador a la derecha del green, deberá arriesgarse a un golpe de arena hacia el agua brillante, una verdadera prueba de nervios para cualquier golfista aficionado.
Hacia el final de la ronda, el campo vuelve a mostrar sus dientes. El octavo hoyo, un suave dogleg par 5 a la derecha, da la sensación de golpear la bola directamente desde el agua. El elemento acompaña al hoyo hasta poco antes del green, mientras que a unos 100 metros del objetivo también acechan obstáculos en el lado izquierdo; aquí es obligatoria una estrategia defensiva.
El broche de oro lo pone el noveno hoyo, un par 4 que discurre casi en un ángulo de 90 grados. Una colina prominente en la zona de aterrizaje del drive hace que las bolas a menudo se detengan en posiciones inesperadas. El green ligeramente elevado con sus dos niveles exige plena concentración hasta el último putt, y el búnker con borde elevado en el lado izquierdo debe evitarse a toda costa.
El Golfclub Kagerzoom es el lugar ideal para golfistas que tienen poco tiempo o que desean poner a prueba su juego estratégico en condiciones de viento. El excelente servicio en la recepción y el impecable estado de mantenimiento completan la experiencia.
23 May 2026
El Golfclub Kagerzoom cumple con los clichés neerlandeses de la manera más encantadora. (Foto: Michael Althoff)
Viento, agua y molinos de viento no pueden faltar en Holanda. (Fotos: Michael Althoff)