


Quienes recorren la pintoresca ruta Cabot Trail en la Isla de Cape Breton, Nueva Escocia, suelen buscar los grandes nombres mundialmente conocidos. Sin embargo, lejos de los focos mediáticos, en la pequeña ciudad acadiana y francófona de Chéticamp, se esconde una verdadera joya para los exploradores: el Le Portage Golf Club. Este club de 18 hoyos demuestra de manera impresionante que el golf de parkland de primera clase requiere, sobre todo, pasión y experiencia.
Detrás del excelente estado de las instalaciones se encuentra el superintendente Michel Bourgeois, una verdadera eminencia en su campo. Él crea un campo que encarna exactamente lo que los golfistas asocian con Canadá: bosques interminables, agua brillante y un terreno suavemente ondulado. El campo par 72 ofrece una enorme variabilidad con cuatro tees diferentes por hoyo (de 5.503 a 6.787 yardas).
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Le Portage no se anda con rodeos y confronta a los jugadores directamente en el hoyo 1 con la tarea más difícil del día. El par 5, de hasta 513 yardas, asciende suavemente desde el tee. Los estrategas eligen el lado izquierdo para el lay-up, con el fin de neutralizar los árboles altos y el marcado paisaje de búnkeres frente al green. Quien se quede corto aquí, debe arriesgar el golpe a la bandera sobre la arena, una prueba temprana para los nervios.
Especialmente el tercer hoyo, un par 4 de 420 yardas, exige precisión: el fairway se inclina de izquierda a derecha, lo que puede llevar rápidamente el golpe de salida al rough denso si la alineación es incorrecta.
La segunda mitad del recorrido tampoco escatima en desafíos. En el hoyo 16, un par 4 de 408 yardas, espera un golpe ciego ligeramente cuesta arriba. Sin embargo, el mayor obstáculo se presenta justo antes del green: un foso de agua transversal separa el fairway de la zona de hierba corta que lo salva. Quien no se sienta seguro con la distancia, debería optar obligatoriamente por un lay-up de seguridad.
El final en el hoyo 18 lleva a los jugadores a través de un par 5 de un máximo de 498 yardas de vuelta a la casa club. Un pequeño estanque en la curva del dogleg advierte de la necesidad de precaución. En el camino hacia el green, el terreno asciende continuamente, y poderosos búnkeres a ambos lados de la bandera acechan los acercamientos imprecisos. Los golpes demasiado cortos son castigados sin piedad y a menudo ruedan cuesta abajo.
El Le Portage Golf Club destaca por un ambiente verdaderamente familiar y relajado. Su relación calidad-precio es una de las mejores de toda la isla, lo que lo convierte en un complemento indispensable para cualquier viaje de golf por Nueva Escocia. Es un lugar donde se juega con la naturaleza canadiense: honesta, desafiante e inolvidablemente hermosa.
26 May 2026
El Le Portage Golf Club es variable en longitud, pero requiere precisión desde cada tee. (Foto: Michael Althoff)
La inmensidad y los bosques interminables caracterizan el paisaje del estado canadiense de Nueva Escocia. (Fotos: Michael Althoff)