


Que Erling Haaland y el golf tienen una conexión especial sólo lo sabían hasta ahora los iniciados. Mientras que la "máquina de hacer goles" del Manchester City pulveriza habitualmente récords sobre el terreno de juego, un reciente vídeo en su canal de YouTube demuestra que el noruego también sabe manejar la pequeña bola blanca. Pero tras los relajados golpes bajo el sol español se esconde una historia de ambición paterna y una carrera juvenil casi olvidada.
El hecho de que Erling Haaland juegue al golf a un nivel extraordinario no es casualidad. En una entrevista reciente en el podcast "The Rest Is Football" con Gary Lineker, el delantero estrella reveló que su padre, Alf-Inge Haaland, tenía en un principio planes completamente distintos para él: "Su mayor sueño era que yo me convirtiera en golfista profesional. Ése era su sueño absoluto", declaró Haaland.
Entre los diez y los trece años, la actual estrella mundial se vio literalmente "obligada" a estar en el campo todas las semanas. Esta sólida formación básica todavía se aprecia hoy en su swing. Aunque Erling se decantó finalmente por el fútbol -una elección que su padre califica ahora de "acertada" a la vista de su éxito-, su amor por este deporte se ha mantenido.
En su último vídeo de YouTube, el noruego nos hace partícipes de una ronda privada en España. Rápidamente queda claro que el estilo de Erling Haaland en el golf es similar a su aspecto en el campo de fútbol: físico, directo y extremadamente potente. Sin mucho calentamiento ("simplemente voy y conduzco"), coge su Driver Bubba Watson y hace volar la bola a esferas que de otro modo sólo conocerían los pegadores de golpes largos.
Lo más destacado de la ronda: un tremendo Driver de unos 280 metros que casi le permite embocar un Putter para Eagle. El propio Haaland compara la sensación de éxito en el Fairway con su trabajo principal: "Es casi la misma sensación que marcar un gol".
Aunque no existe un hándicap oficial actualizado para el delantero, los datos del vídeo son reveladores. En una ronda de 9 hoyos (en formato scramble con amigos), terminó con una puntuación de 4 sobre Par. Su capacidad para golpear la bola con regularidad desde lejos y mantener los nervios incluso bajo presión -por ejemplo, con putts difíciles- lleva a los expertos a creer que el hándicap de golf de Erling Haaland probablemente se sitúe en la región de un aficionado razonable, siempre que practique con regularidad.
Para este joven de 25 años, el golf es algo más que un pasatiempo. En un mundo de deporte de alto rendimiento, jugar en el campo de golf proporciona el equilibrio mental necesario. "El golf es más un juego individual y no tan exigente físicamente. Es un buen deporte de equilibrio con el fútbol", explica Haaland en el vídeo.
¿Le veremos en el Senior Tour tras su activa carrera como futbolista? Los fundamentos técnicos y la irrefrenable voluntad de ganar están sin duda ahí. Hasta entonces, sin embargo, seguirá siendo noticia en el área de penalti y no en el Bunker.
12 Jan 2026
Erling Haaland (izquierda) y su padre Alf-Inge jugando al golf. (Foto: instagram.com/erling/)