


Tras casi tres meses en una clínica de rehabilitación suiza, el 15 veces ganador de grandes torneos ha vuelto a pisar suelo estadounidense. Su sonrisa a la llegada da esperanzas, pero le esperan una cita en los tribunales y un futuro deportivo lleno de incertidumbre.
Tiger Woods ha vuelto. El viernes 12 de junio de 2026, el jet privado de la leyenda del golf aterrizó en Palm Beach, Florida, poniendo así fin a una estancia de casi tres meses en Suiza que fue mucho más que un simple descanso. El jugador de 50 años se había sometido allí a un intenso tratamiento de rehabilitación tras verse involucrado en un accidente de tráfico a finales de marzo y ser posteriormente detenido. Quienes lo vieron a su llegada notaron dos cosas: una amplia sonrisa y un detalle que faltaba.
Era el 27 de marzo de 2026 cuando Woods perdió el control de su vehículo cerca de su finca en Jupiter Island, Florida. Su coche rozó el remolque de un vehículo que circulaba en sentido contrario y volcó. La policía detuvo a Woods allí mismo, bajo sospecha de haber conducido bajo los efectos del alcohol o las drogas. Además, se le acusó de daños materiales y de negarse a someterse a una prueba obligatoria. Según los informes, se le encontraron analgésicos en el bolsillo del pantalón.
Woods rechazó las acusaciones y se declaró inocente. Sin embargo, estaba claro: este incidente no fue un desliz que se pudiera simplemente ignorar. Pocos días después del accidente, anunció públicamente que se retiraría del foco público para centrarse en su salud. Mientras tanto, el proceso judicial sigue su curso: la próxima vista está fijada para el 7 de julio de 2026.
Con la autorización de un juez, Woods viajó a Suiza a principios de abril. Se sometió a tratamiento en la prestigiosa Kusnacht Practice, en Küsnacht, a orillas del lago de Zúrich, una clínica especializada en casos complejos de rehabilitación. Según una fuente cercana que facilitó información al Daily Mail, el tratamiento incluyó un intenso trabajo psicológico y físico, así como un programa de control del dolor que prescindió deliberadamente de los opioides adictivos. «Está respondiendo bien al tratamiento», se afirmó desde el entorno del golfista.
La estancia, prevista inicialmente para unos tres meses, se interrumpió en una ocasión: cuando a finales de mayo se supo que su novia, Vanessa Trump, padecía cáncer de mama, Woods regresó temporalmente a Florida. Quería estar a su lado y, además, asistir a la fiesta de graduación de la hija de Trump, Kai. Una fuente cercana al golfista declaró a la revista People: «Tiger volvió para arreglar algunos asuntos y apoyar a su novia Vanessa con sus problemas de salud. Es una persona muy familiar, eso no ha cambiado». Poco después, Woods regresó a Suiza y terminó su tratamiento según lo previsto.
🚨🐅📸 #FOTOS — Se ha visto hoy a Tiger Woods llegando a Estados Unidos tras salir de un centro de rehabilitación suizo.
— TWLEGION (@TWlegion) 12 de junio de 2026
(Vía: Page Six y Backgrid) pic.twitter.com/qPfvmUGIWY
Quienes vieron las imágenes del regreso de Woods pudieron respirar aliviados. La estrella del golf parecía relajada, receptiva... y sonreía a las cámaras. Pero un detalle llamó inmediatamente la atención de los observadores: la media de compresión que Woods había llevado en la pierna derecha en casi todas sus apariciones públicas de los últimos meses había desaparecido. Una señal pequeña, pero significativa: su cuerpo parece estar recuperándose.
Los aficionados que vieron las fotos de su llegada en las redes sociales reaccionaron con la emoción correspondiente. «No se le veía tan bien desde hace dos años», escribió un usuario. Otro comentó simplemente: «¡Vamos, Tiger! Espero que sea feliz y encuentre la paz».
Incluso durante su descanso, Woods se mantuvo más cerca del golf de lo que parecía desde fuera. Cuando Nelly Korda se preparaba en Riviera para su ronda final del torneo, recibió un mensaje breve de él: tres palabras: «Finish it off». Korda ganó. Poco después, Woods también la felicitó por su victoria en el US Women's Open, también en Riviera. Y cuando Rory McIlroy triunfó en el Masters de 2026, según los informes, Woods siguió el torneo con atención desde la distancia. Puede que se haya mantenido alejado del campo, pero nunca se ha despedido del juego.
Desde el punto de vista deportivo, la pausa de Woods no tiene fin. Su última aparición en competición se remonta ya a casi dos años: el Open Championship de 2024 en Royal Troon. No se ha inscrito en el Open de este año en Royal Birkdale, por lo que se perderá por segunda vez consecutiva los cuatro majors de la temporada.
Y, sin embargo, rendirse no parece ser una opción para Tiger Woods. «No sé cuándo será ni cómo lo conseguirá, pero Tiger está decidido a volver», cita Page Six a una persona de su entorno. «Tiene que encauzar el manejo de su dolor en la dirección correcta y ser capaz de mantener una rutina de entrenamiento físico. Eso podría resultar difícil. Pero es algo que él quiere». Y en declaraciones a People, Woods fue descrito con un breve retrato de su carácter: no es «de los que se rinden».
Actualmente, el objetivo concreto es el Baycurrent Classic en Japón, un torneo de la PGA Tour con un premio de ocho millones de dólares que se celebrará del 8 al 11 de octubre en el Yokohama Country Club. Una imagen promocional del torneo ya mostraba a Woods, lo que avivó las especulaciones sobre su participación.
Tiger Woods se enfrenta a un doble reto: por un lado, debe comparecer ante el tribunal en julio y superar el proceso judicial por el accidente. Por otro lado, le espera el campo de golf, con todas las exigencias físicas que supone para un hombre de 50 años cuyo cuerpo ya ha sufrido varias lesiones graves. «Todo esto genera una presión enorme», según han declarado personas de su entorno a Page Six.
Pero quien conozca un poco a Tiger Woods sabe que ya ha superado regresos más difíciles. Si esta vez también encuentra el camino de vuelta —al campo, a la competición, a sí mismo— seguirá siendo una de las preguntas más emocionantes del año golfístico 2026.
16 Jun 2026
Tiger Woods ha regresado a Estados Unidos tras pasar tres meses en una clínica de rehabilitación suiza. (Foto: Imago / Zuma Presswire)